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Cuidando al cuidador

CÓMO CUIDARTE

Señales de alerta para detectar si te estás olvidando de ti mismo:

Como cuidador, te vas exigiendo más y te lleva a olvidarte de ti mismo y puede ser perjudicial tanto para ti como para la persona a la que cuidas. Por suerte, tu organismo dispone de ciertos mecanismos, señales que alertan de que ha llegado el momento de cuidarte mejor y que debemos tener en cuenta:

  • Señales físicas

Cansancio, sueño, pérdida de energía, fatiga, palpitaciones, disminución del apetito, etc.

  • Señales psíquicas o emocionales

Cambios de humor, depresión, problemas de memoria o concentración, etc.

  • Señales sociales

Aislamiento, menor interés por actividades o por otras personas, etc.

Consejos para cuidar tu propia salud:

No debes olvidar que para poder cuidar en condiciones a un familiar también debes cuidarte tú. El papel de cuidador en determinadas situaciones no se sabe por cuánto tiempo tendrá que desempeñarlo.

No descuides aquellas actividades que te permiten recuperarte del cansancio y las tensiones de cada día. Aunque el cuidado de una persona requiere toda nuestra atención y tendemos a descuidar nuestra propia salud y dejar en un segundo plano nuestro bienestar, estas recomendaciones te pueden ayudar a mantener una vida saludable:

  • Dormir lo necesario
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Evitar el aislamiento
  • Salir de casa
  • Mantener aficiones e intereses
  • Descansar
  • Organizar el tiempo


Ejercicios de relajación:

Unos sencillos ejercicios de relajación te ayudarán, no solo a mantener la calma en las situaciones difíciles de tu día a día, sino también a sentirte mejor en general.

  • Ejercicio 1: La respiración

Se trata de controlar tu respiración y relajar los músculos mientras lo hace, mientras te tomas unos minutos para concentrarte en tu cuerpo, especialmente en tus músculos.

  • Ejercicio 2: La palabra

Eligiendo una palabra que te transmita relajación, el objetivo es que consigas relajarte mientras respiras y te repites la palabra mentalmente. Posiblemente aparezcan pensamientos o imágenes que te distraigan, pero simplemente deberás seguir concentrándote en esa palabra.

  • Ejercicio 3: El mar

Manteniendo siempre una respiración tranquila, es el momento de pensar en una playa en calma, en la orilla y el movimiento ondulante y tranquilo del mar. Practícalo durante unos minutos seguidos y en el momento en que no vayas a sufrir distracciones o cuando empieces a notar que las preocupaciones te invaden.